LA UIS: LEGITIMANDO UNA TRAMPA
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| Edición 2010/Reimpresión 2025 Fotografía: Henry Buitrago |
Tomando distancia física del adversario
es más fácil señalar su culpa, sin miedo y sin ningún temor, me ampara la
fuerza de esta naturaleza agreste que me rodea, en ocho días inicia la estación
del otoño, pero el frío a veces parece quemar, es fan fuerte y agotador que sientes
que pierdes el aliento, que caminas unas pocas cuadras con un esfuerzo
monumental. Y, aun así, me mueve el propósito de escribir un libro, porque es mi
oficio, porque es lo mejor que se hacer, pero quizá porque escribir es lo único
que me importa de este mundo cayéndose a pedazos para reconstruirse.
Hace 16 años vine precisamente a este
continente, pero eran otras circunstancias, y no tenía claro mi destino,
simplemente me dejaba llevar por la dirección del viento. Está vez, no voy a
permitir que ninguna fuerza externa o de la naturaleza, me doblegue. Ya viví lo
suficiente para aprender a mantenerme en calma cuando sube la marea, ya aprendí
a reconocer a los depredadores y a enfrentarlos cuando es preciso. Ya aprendí a
cuidarme, a protegerme, a resguardarme y a confiar incluso en lo desconocido.
No es posible que una universidad pública
como la UIS cometa un delito y quede impune pero en mi país he visto cosas peores
que la violación de derechos de autor o la falsificación de documentos privados,
en Colombia, el horror es tan profundo y enquistado en la rutina, que se ha normalizado
la violencia, especialmente, hacía las mujeres y los niños, hacía la
diferencia, hacía los más vulnerables, hacía quienes nunca tienen nada que
perder, es decir, aquellos desterrados, sin bienes, sin herencias, sin sueldos, sin patrimonios para defender…
Desde Rotterdam he entendido cuánto vale un minuto sin desasosiego ni desesperanza. En nombre de quienes han debido transitar caminos que los conducen directamente a la guerra o a la privación de la libertad. En nombre de quienes han tenido que enfrentar críticas por sus decisiones personales, en nombre de quienes han sentido que la soledad los frena, que la sociedad los excluye en la diferencia, en nombre de esos desconocidos a quienes les escriben su nombre y apellido inexactos, a quienes han firmado documentos con la sevicia del engaño o la estafa, bajo una falsa sonrisa, en nombre de quienes han visto sus derechos violentados y aun así, argumentados bajo premisas ficticias, qué tipo de sociedad estamos enseñando a los jóvenes y a los niños, sino defendemos a los creadores, a los poetas, a las escritoras, y a las artistas, a los teatreros, a quienes tenemos la pretensión de vivir de las artes mientras las directivas universitarias de la UIS pretenden legitimar una trampa.
Karim Quiroga
| La UIS entregó esta carta como "Cesión de Derechos" con una firma obtenida ilícitamente y cuyo contenido incumple requisitos mínimos legales vigentes. |


Los delitos se enmarcan por niveles y de acuerdo a la tendencia en redes. El desarrollo de nuestra cultura es el resultado de lo que significa como prioridad y como proyección hacia el futuro de una sociedad; esas formas según las cuales los gobiernos “apoyan” los procesos de las artes y las culturas no representan un verdadero compromiso; son vasitos de gotas de agua que terminan evaporando procesos que no se cumplen; que no tienen supervisión, control jurídico, administración efectiva y democrática de los recursos y su apertura hacia todas las regiones de Colombia. Tú denuncia representa un aliciente para todas y todos los creativos que deben conocer y hacer respetar sus derechos (cuando lo obvio es que es la institución la primera que debería hacerlo) sin temor y sin vacilaciones. Un abrazo
ResponderEliminarAbusivos!! Impresentable
ResponderEliminarLo que más vale de un artista (a veces lo único) es el derecho de autor
ResponderEliminarÁnimo Karim, seguir con tu lucha evitará que más escritores vivan lo mismo.
ResponderEliminarQue vergüenza, unos expertos en el arte de plagiar..
ResponderEliminarHay algo grave que está en el telon de fondo de la discusión, la UIs forma historiadores, que además tienen educación en archivística, y abogados que luego ocupan cargos trascendentales en la justicia colombiana.
ResponderEliminarSería bueno saber que clase de delincuente copia y usurpa el lugar de un escritor!
ResponderEliminarGenial la denuncia Karim, un abrazo y que el universo la proteja. No conocía la realidad de la trampa y del abuso. Gracias por denunciar, por escribir por seguir defendiendo a todos los débiles y los que no abusan de nadie. La quiero querida Escritora.
ResponderEliminarKarim,, este caso me suena a corrupción política, por el uso y abuso del poder para conseguir una ventaja ilegítima y un beneficio personal y privado, por parte de funcionarios públicos de la UIS.
ResponderEliminarDesde Manizales, donde nos trajiste esa bella y poderosa novela, recibe mi abrazo de solidaridad y admiración... Sin dudar un instante adelante qué caminamos contigo!!!
ResponderEliminarTan raro de la UIS, a un familiar le pasó algo similar murió el papá y se contactaron con los hijos el dice que le dijeron que firmara unos papeles para legalizar los libros del papá y la UIS se quedó con todos los derechos de los libros él ni supo lo que firmó.
ResponderEliminarClau sigue en tu lucha por lo justo.
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