UN CONFITE CARAMELIZADO Y ENVENENADO
I
Vamos por partes.
Una leyenda se escribe desde la conciencia del dolor
El sonido subrepticio de la muerte
El zumbido previo al relámpago. La inercia previa al temblor
cuando tomas conciencia del movimiento de la tierra
¿Es verdad o estoy soñando?
A veces pienso que el amor es una osadía
Una liberación, o un deporte de cacería.
Cazas una presa, pero la devuelves intacta.
Ahí esta la gracia.
En el poder de evitar una muerte segura.
Puedo acabar contigo ahora mismo
Pero paso.
II
La poesía nunca significó una competencia
Salvo en sus inicios
Cuando reconocí que las palabras, también podían conmover
O paralizar. La música nos lleva una gran ventaja
No la puedes contener
Es absolutamente abrumadora.
La poesía, en cambio
Es infinita
III
Pienso si fue real o todavía estoy aturdida
O me inquieta una preocupación
¿Esta vez me convertí en una presa?
Algo cambió en el libreto original
¿Fui yo quién me aventé al vacío?
Despertar en el abismo tuvo sus contrariedades
Hay que volver a subir.
Bueno, no llegué al fondo, alcancé a sostener mi cuerpo con
una rama
Y estoy pesada
Ya no crecen estos arbustos con la misma fuerza
De regreso a la superficie. Me queda una sensación en el
aire
¿Fue real?
IV
Tan esquiva, tan independiente
Tan dueña de mi misma.
Tan libre en mi propia celda
De cuatro paredes.
V
¿Qué viene después alcancé a preguntar?
Ya completamente vencida.
Ni siquiera sabía cómo proceder ni detenerme
Cómo saltarme esa parte donde te concedía el honor de
proporcionarme
Abriendo grande la boca
Un confite caramelizado
y envenenado.
Karim Quiroga
Fotografía: John Hussein



Sincero y bello ❤️
ResponderEliminarAntes de la escritura todo era dinosaurios y grutas heladas, después llegó la palabra escrita y todo fue memoria. Antes de la poesía todo era grito, piel y silencio...después llegó la inmortalidad. Karim después de cada verso es mucho más que memoria. Felicitaciones. Fernando López Rodríguez
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