Traficante de Libros

 


Tengo marcado en resaltador los fines de semana en los que nos hemos visto

Los guardo como un tesoro, como un mapa de momentos o días felices

Ya señalé este lunes y martes

No quiero contabilizar el tiempo a partir de los días contigo y los que no

Pregunta en voz en off: ¿no quieres o sí quieres?

Es como alguien que está en una cárcel

Y tiene visita conyugal

Los otros días son todos iguales y descifrables.

Prefabricados como una pared de drywall que se revienta de un puño.

*

Me pasa lo mismo que le sucedía a mi hijo en su escuela.

Cuando voy cruzando la puerta de salida

Es como atravesar el listón en una maratón

Solo que es una carrera de obstáculos y vienen otros.

*

Voy a tu casa y tengo permiso para ausentarme por 48h.

De regreso, me requisan para ingresar.

No puedo traerme nada que implique horas de gozo o felicidad

Todo es camuflado dentro de los libros: billetes, cartas. Pétalos de una flor.

Hojas secas, un trébol de 3 hojas y media. La envoltura aplanada de un dulce.

*

Pero, espera, recordé algo

Esa misma tristeza o angustia de adolescencia pérdida

Esa misma la he sentido por la infancia de mi hijo

Y la he vivido muy fuertemente observando o encontrando sus juguetes

O espacios donde íbamos a jugar precisamente

Y duele tanto

Porque en esos momentos hacía lo imposible por verlo feliz.

De modo que me refuerza la sensación de estar presente con el corazón vuelto trizas

Y además sonreír

Tengo unas fotos de cumpleaños

Donde mi rostro es como una máscara

De hecho, para el cumple número 2 me maquillé o me pintaron de gata

O ratona o no se qué era.

Pero era un artificio, en cualquier caso.

El color de la pintura me ardía la piel

Y la sonrisa era una mueca, no una respuesta genuina.

También recuerdo cada cumpleaños

Hasta los 13

Una celebración

Entonces era la misma cárcel

Pero con día de fiesta

Trato de imaginar un final

Pero no sé cuál sería ni la forma.

Voz en off: ¿Y si no hay principio ni final?

También existe esa posibilidad

Pienso que finjo ser tonta, pero en el fondo soy muy astuta

Revelar la inteligencia tiene un coste muy alto para una mujer. 

La perspicacia se usa únicamente como protección

No para hacer daño a nadie

Voz al oído: “Un hecho puede ocurrir en varios espacios al mismo tiempo; un lugar o una relación puede ocurrir en varios sitios al mismo tiempo, y un espacio puede estar en varios tiempos”

Recuerdo la frase.

Creo que sucedió en el segundo viaje

Sentados en la cama, me contaba sus maneras de usar el tiempo leyendo cosas inútiles.

Los libros, otra vez. La única, la declarada salvaguarda.

Ellos regresaban dentro de mi maleta.

Y si más allá de nosotros, los libros fueron, mi única conquista.

Si esperaba que durmieras para leer a mis anchas; tres o cuatro horas seguidas.

Sabes cuánto vale en tiempo la lectura continua de un objeto que te seduce y te recrea.

Y si más allá de las hojas, acariciadas con mis huellas dactilares.

Si escondí y trafiqué libros en esas noches de estrellas infinitas. Sabes qué un libro para una autora significa un alimento. Así, a ese nivel de triunfo o de fracaso.

Karim Quiroga – La cabra LibreRa  

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