Un ojo en la boca. Las pestañas en la mejilla.

 Acaba de irse.

Salgo por la ventana a mirar si encuentro su rastro 

Estoy al acecho de cualquier cambio en el ambiente.

Se ha ido. 

Comienzo a construir los momentos de una ausencia

que pueden tardar días, minutos, ¿años? 

 *

Sentada en el sofá pongo las piernas en alto

Es bueno para la circulación

La tecnología me permite indagar en su celular si está conectado.

Acaba de salir.

Oh, está en línea nuevamente

Salgo de su perfil, pero el teléfono le esta marcando. 

Intento colgar.

-¿Hola?

Y en un hilo de mi voz le pregunto que si me escucha bien. Insisto en que algo está mal con el audio del celular. 

-¿Quieres que te devuelva la llamada?

No, tranquilo, no pasa nada; era para saber si podemos revisar lo del proyecto

- ¿Para cuándo lo necesitas

Pienso que es urgente, pero le digo que cuándo pueda.

-Déjame y te aviso.

Quedo atenta me escucho decir

Y debo colgar la llamada porque no se despide.

¿Debí decirle adiós o hasta pronto?

Quería preguntarle que de 1 a 10 cuánto le gusto.

Pero temí que dijera 5 o 6.

Quería saber si ha soñado conmigo; toco la cama y su rostro se me aparece en cuadros

Como un puzle.

Un ojo en la boca. Las pestañas en la mejilla.

Quería saber si tiene novia o pareja.

Soy incapaz de lanzar esa pregunta y que me diga que si

Intento indagar el tipo de cosas que realiza en el día

He construido una agenda que incluye los horarios de las comidas

Y a veces le permito una siesta

Una vez hablamos a las 2 y me dijo que estaba descansando.

También dijo que almorzaba a las 12 pm.

En la tarde regresa al trabajo y supongo que tiene reuniones y asuntos oficiales.

Pero sus noches me inquietan.

No tengo control sobre ese margen en el que no está frente a un escritorio

¿Tendrá alguna cita?

¿Irá a cenar con alguna mujer? Prefiero pensar que está rodeado de hombres

Que se reúnen entre todos. Que se cuentan cosas, que comparten entre ellos, que se miden el tamaño de sus penes. .  

¿Y si salen a beber?

¿Alguna de sus amigas se irá para su casa a dormir con él?

Mi sensación es adolescente porque esa es la última época en la que estuve enamorada.

Y los recursos eran otros, era joven. Y eso era lo único que tenía a mi favor.

Ahora soy madre, estoy pasada de peso, y no tengo empleo fijo.

Vivo al día, solo me aferro a los sueños.

Al futuro.

Pero se me atraviesan sus ojos marrones en este horizonte.

Y no tengo, no encuentro ningún lugar donde pueda dejarlos para después.

Una gaveta para conservarlos por algunos años mientras recupero el control de algún asunto en mi vida.

Pero sus ojos se mantienen en el aire. En el lapso de cerrar mis parpados.

Es el único refugio donde encuentro lugar.

Me llama o me escribe con insistencia

Y dejo pasar las llamadas. No quiero hablarle.

No quiero perder mi vida ahí en esos minutos, eternos

Donde solo escucho una voz que me consume

No se qué respondo, solo emito sonidos que salen de mi boca.

Preferiría dejar pasar estos momentos, algunos días mientras retorno a la realidad

Pero mantengo la comunicación para ver la foto de su perfil

Entre las primeras imágenes, del día o de la noche.

Karim Quiroga - La Escritora Mutante 

 

Comentarios

  1. Excelente. Muy real. Un abrazo. Felicitaciones

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  2. Según el escrito se puede concluir que ese man es una porquería, me encanta tu estilo.

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    1. Excelente comentario! El El poema si esta basado en hechos reales, pero el personaje tiene diferentes matices, diferentes texturas!

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  3. Que manera de escribir tan deleitable

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  4. Tan cotidiana cada frase, cada VERSO!, y tan sugerentes...

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