El dragón siempre sabe cómo ocupar sus misterios.



El dragón observa el poniente desde su ventana

Está ansioso. A la espera, ha preparado la cena

Solo tendrá que soplar para calentarla

Y servirla a la mesa. La princesa irá a visitarlo.

Tomará su lugar. Lo observará mientras le sirve su plato de comida.

Es atento, solicito. Colaborador.

De la mesa, pasarán a la alcoba.

Se enjuagan la boca, realizan todo un protocolo

Antes de acostarse.

No hay ingenuidad en las manos que se entrelazan

No incómoda su furia, la dureza de su cuerpo

Ella busca refugio en su coraza

Mientras cae la lluvia la habitación se condensa en el fuego

Que emana de ambos cuerpos.

Se pierde la identidad. Se ignora repertorio de conquistas. Se omite el futuro de las próximas horas. Su mayor triunfo consiste en desprenderse. Y entregarse.

Encontrar la muerte en la retina, el ardor, la fuerza de cada llama.

Ambos mueren. Y se resucitan mutuamente. El acuerdo se sella a la hora de la salida.

Con una fecha y una hora para encontrarse. Y en el intermedio la vida se propaga como el incendio que comenzaron aquella noche.

Ella debe recoger sus cenizas y guardarlas en su mochila, y aprende durante su ausencia

A curarse a si misma, a remendarse. Para que el fuego  

del dragón cicatrice sus heridas.

Es una relación irregular. Carente de reglas en donde ninguno sabe qué esperar del otro y viceversa.

Puede ser un milagro o simple vanidad.

El dragón siempre sabe cómo ocupar sus misterios.

Ella siente que solo es libre cuando observa desde esa ventana. Por eso va a visitarlo.

Se queda horas simplemente para asomarse, desde allí,

Dentro de si misma- y ver qué puede

llevarse para seguir.

No tiene nombre ni territorio nada de lo que sucede.

Son dos extraños que se conocen de siempre.

Karim Quiroga- La Escritora Mutante 

 

 


Comentarios

  1. Qué buen poema y qué bello dragón y qué reveladora ventana...

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  2. ...El último Dragón de la Historia, lo mató Saint George y se lo comió la Georgina...
    este, el de tu poema resultó más bien una Lagartija tropical...
    No era un Dragón...era un Drag...On...

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