Oda a la paciencia
observando
Mientras el mundo
avanza
Transeúntes,
alternativamente
Atraviesan una
calle
Aterrados en
medio de una avenida
Es un ejercicio
que encierra un acto de fe
Con ejecución limitada
Porque ningún auto
va a detenerse.
Los esquivan
Enfrentándose a
la muerte.
Otros intentan llegar a la acera desde un puente
Se duplica, se triplica
el tiempo, pero te pone a salvo.
En el intermedio
Quizá un pie
pueda doblarse, en medio del impulso
El cordón del
zapato se tuerce en el tobillo
Y se prolonga la caída
Inverosímil.
Los autos continúan
la carrera al volante
La mente humana
establece un itinerario que debe cumplirse
En un tiempo y
espacio determinados
Donde solo se prueba
el azar.
Tic - tac - tic - tac - tic - tac
Es el sonido que
escucha quien agoniza en un hospital
Inmovilizado en
una cama.
Observando mientras
cae la tarde, por la ventana, azul.
Tic - tac - tic - tac - tic - tac
Ya es de noche,
el postrado cierra los ojos
Y por unos segundos,
todavía siente que respira.
Y escucha algún ruido
que proviene del destino que se acerca
Una enfermera con
una bandeja de plata.
El amor produce
las mismas pulsaciones
Es una obsesión
combativa
Que anuncia o
retrasa
Una definición
dentro de las próximas horas
O segundos.
Tic - tac - tic - tac - tic - tac
El tiempo,
estirado, prolongado indefinidamente
En el silencio
La vida tampoco
avanza más allá del tráfico
Solo se detiene
por algún destello fugaz
Fuera de tu
control
Una celebración
de cumpleaños donde no hay velas para apagar.
El amor da un
paso hacia atrás para no quedar en la foto.
Karim Quiroga – La Escritora Mutante


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