Páramo de Santurbán: La mirada infinita
Dedicado a quienes han desafiado las calles y las Leyes,
En tu legítima defensa.
| Ph. Liceth Vergel |
Que nadie se atreva a acariciar tus orillas.
Más allá de la distancia visual.
Que nadie se lance en un clavado sobre tus aguas cristalinas.
Cautiva. De toda rapacidad.
Eres sagrada, como aquellos lugares intactos, en el corazón.
Comprendes todos los espacios, en un solo hábitat. Toda la belleza de este planeta
En un parpadeo.
No vaya nadie a acercarse, de pie. Solo observarán hincados, y detrás de una cerca o del lente de un zoom.
Eres el significado, de lo único divino, entre nosotros.
Los dioses responden a otra naturaleza.
Eres el silencio perpetuo. El misterio indescifrable de aquello que nos doblega.
Intacta – Invicta.
Donde solo te observen en fotografías.
Que se custodien todas tus fronteras, de entrada y de salida.
Para quienes enfrentan su vida en ciudades y estrépito de autos.
Perdidos todos, por avanzar de primeros, frente a un volante.
O en un empleo.
Que nadie se atreva a insinuar un día de camping
Bajo tus estrellas o una fogata.
Que sigan defendiendo tu silencio. Tu contemplación.
Tu soberanía.
| Fabián Hernández- Vanguardia.com |
Por las calles de estas ciudades polvorientas.
Que sigan dibujando carteles que desafían toda belleza
Toda posibilidad.
Que nadie pretenda llevarse una muestra, de tu Ecosistema único
Como Souvenir.
“Estuve en Santurbán y me acordé de ti”
En vasos y pocillos.
Que nadie imponga proyectos turísticos o mineros.
En tus cercanías.
Pretendiendo vilmente extraerte metales.
Nadie debería acercarse para mirarte ni de cerca.
No es tu memoria, es la vida que generas
Lo que los seres humanos sabios
Todavía preservan.
Solo quédate con el asombro de su existencia única.
Del ritmo que sucede en segundos,
Como la furia estrepitosa de un relámpago.
Como un latido - lup-dup - lup-dup - lup-dup-.
Karim Quiroga - La Escritora Mutante


Sencillamente hermoso. Gracias
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