Amar en espiral

 

Fotografía: Victor Beleño

Busco el lugar común donde pueda gritar tu nombre

Sin que nadie me escuche

Sin voz, sin aire

Agotada la mayor parte del tiempo.

Abrumada.

 

Dónde estás, vuelvo a preguntar.

En este silencio.

 

Repaso dentro de mi rutina.

En el oficio doméstico de barrer y limpiar.

 

Y tú, tan prolijo

 

Afeitado por todos los bordes

Allí, detenido, frente al espejo

Dueño de todos los limites

Almirante de dientes infinitos.

 

Eres tan dueño de tu tiempo

Como yo esclava del mío.

 

No recuerdo un solo día libre

Sin asteriscos en la agenda

 

Me apego, no obstante, al horario.

Como si de ello, dependiera mi vida.

Nadie va a criticarme

Por permanecer ocupada.

 

Podría escribir las iniciales de tu nombre

En cada página en blanco de esta libreta.

 

Y me parecería que vienes a mi

Si repliego las hojas al viento.

Acaso vas a leer este poema

Sospecho que me espías

 

Que entras y sales

De mis redes sociales

Dejas señales por ahí

Amigos en común que me siguen.  

 

Pensarás acaso que estoy con otro

¿Con quién?

 

¿Qué esperas encontrar?

Que no hayas visto en el ojo del huracán de aquellos días

-          -( Únicos)

-          No sabía, entonces si era el lunes

Del lavado de ropa.

 

O el jueves

De las clases de piano.

 

Y ahí estabas, entonces

Petrificado de dudas.

 

El guerrero se abstiene

De perder su libertad.

Por una mujer que cuenta los días por colores

Y los números por sílabas.

 

Allí, estas, deliberado.  

Dueño de tu propio volcán.

 

Qué haces cuando sales de tu casa

Y tus pies quieren llegar a la mía.

 

Qué oficio inventas para evitarme

Para negar mi existencia.

A quién besas en la boca

Pensando en la mía.

 

A quién llamas a medianoche

De quién huyes

Calmas tus sentimientos

Con el vapor de la ducha. 

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