Camuflada entre las flores nocturnas

Karim Quiroga by Víctor Jaramillo 



Siempre protegiéndome

No fuesen a verme tomando unas copas

Celebrando la vida

No vayan a verme ebria

Cantando por las calles

Siempre cumpliendo con mi deber de estudiante

Profesora

Madre – “poeta”

Pareja de alguien.

 

No fueran a cuestionarme, aún más

Por tener la osadía, de parecer feliz

En lugares que la gente frecuenta

Para encontrarse con otros.

 

Los hombres siempre leyeron “entre líneas

Todas mis inseguridades

Y preferían invitarme a lugares aislados

Escondidos del mundanal ruido

Donde nadie fuese a reconocerlos

O a saludarlos.

 

Siempre estuve en el lado más oscuro de cualquier bar

Manteniéndome, principalmente, oculta.

 

Recuerdo a algún guarda de seguridad

Security Guard

Observándome con ojos lánguidos

O muy azules

Pensando quizá, de dónde salió este bicho raro

Cómo pudo escaparse

Este ratón de su biblioteca.

 

Qué hace sentada aquí entre la multitud de serpientes

La van a devorar sin duda

Cuando la descubran…

 

Camuflada entonces, entre las flores nocturnas

Evocando alguna juventud añeja de libros de hojas ambarinas. 

Botellas vacías y personajes ebrios a punto de perder la conciencia.

Parejas de enamorados con globos en forma de corazones a su alrededor

Como una ambientación para una publicidad de tv.

 

Nunca tuve corazones ni serpentinas

Me refugiaba escribiendo libros

Mientras otros, allí, afuera, exponían su rutina.

Vivía como una monja sin hábito

Expulsada del paraíso

Y por eso, ahora, cada oportunidad de salir

Representa un suceso casi mágico.

Para reconocer espacios con otro tipo de supervivencia

Rodeándome, especialmente

De personas idealmente iletradas

Los escritores, también me excluyeron, a su manera

Me negaban, me apartaban de las voces por joven o ya, ahora, por adulta.

Eres una de las nuestras, pero mantente alejada

Y en otra mesa.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares